jueves, 11 de junio de 2020

El entorno personalizado de aprendizaje - PLE

Durante la labor de investigador la cantidad de artículos, documentos, perfiles y demás información puede ser muy grande y difícil de organizar y mantener actualizada. Sin embargo, existen diversas herramientas al alcance del personal investigador para facilitar e incluso potenciar su labor.

Una de ellas es ResearchGate, que viene a ser una red social para la gente del ámbito científico. Las funciones típicas de una red social, como seguir a otros, realizar publicaciones o darnos a conocer, se ven complementadas con otras como la recopilación de artículos publicados, libros, futuros proyectos y todo tipo de información relacionada con la investigación.

No solo eso, ResearchGate también fomenta la interacción dentro de su comunidad, permitiendo compartir artículos que poseamos, pedir copias de los mismos cuando estén disponibles, posibles trabajos que puedan interesarnos o incluso un espacio donde plantear diversas preguntas por si alguien es capaz de ayudar. Como un foro de investigación donde la gente se puede ayudar cuando hay algún bache en el proceso, algo que sin duda es bienvenido.

Por supuesto existen otras redes que, si bien no están totalmente orientadas al público investigador, sí se han empezado a emplear para transmitir la información, como YouTube para la divulgación científica, Twitter para actualizaciones rápidas o Linkedin para un enfoque más profesional. Administrar todas estas redes sociales puede ser difícil, pero aplicaciones como Hootsuite permiten condensarlas en un solo vistazo. Si bien no permite conectar cualquier red social, sí admite las más utilizadas.

Estas herramientas y redes sociales se están volviendo vitales en los últimos tiempos, ya que la llegada de Internet de forma masiva hace mucho más fácil y efectiva la transmisión de conocimiento. Antaño ponerse al día de los últimos avances en algún campo podría ser difícil y tedioso, y sin embargo hoy, gracias a Internet y a la gente que trabaja en su interior el conocimiento puede viajar a cualquier parte en cualquier momento, algo que hace no mucho hubiera sido impensable.

Por último, en estas cuatro entradas han salido multitud de aplicaciones, servicios, páginas... y es muy fácil perderse entre ellas o incluso olvidarse de algunas. Para agruparlo puede servir el escritorio virtual de Symbaloo, donde podemos incorporar, distribuir y agrupar todas las páginas y aplicaciones que podamos usar con regularidad y tengamos todo a nuestro alcance.



Aquí está por ejemplo mi escritorio actual, donde pueden verse, arriba a la izquierda, todas las herramientas y redes que hemos ido viendo estos días; arriba a la derecha, sitios donde buscar información; arriba en el centro, redes sociales que utilizo con frecuencia, y en la parte de abajo, diversas páginas y utilidades que, aunque no estén dedicadas a la investigación, sí me conviene tener localizadas.

Quisiera acabar la entrada comentando mis impresiones sobre este curso de Investigación 2.0. En mi caso ya conocía y usaba algunas de las cosas vistas, como la divulgación por blogs, la interacción social de ResearchGate o el compartir archivos en línea en Google Drive, pero gracias a esto he podido entender y llevar su uso un poco más allá. Otras aplicaciones directamente ni sabía que existían hasta ahora e imagino que acabarán ahorrándome mucho tiempo mirando si la información que consulto ha sido actualizada. Por supuesto con un curso más largo se podría haber profundizado más en su potencial, pero como primera toma de contacto ha sido un éxito.

Todos somos más o menos conscientes de que la tecnología y la investigación van de la mano, pero en estos días de comunicación masiva y gran tráfico de información no solemos pararnos a pensar cómo pueden ayudar todas estas novedades a potenciar nuestra labor investigadora. Saber las principales vías de comunicación en línea, disponer de medios para recibir información actualizada, o tener un entorno organizado para el trabajo en equipo son ahora imprescindibles para que nuestro conocimiento y sus aplicaciones no caigan en el olvido, y gracias a este curso he podido conocer más las herramientas a mi disposición para que lo que algún día pueda descubrir llegue a ser un avance. 

Muchas gracias por leer, y hasta la próxima.

Probando Google Drive

La gran mayoría conocemos Google, pero mucha gente no lo usa más allá de un motor de búsqueda de información pese a las numerosas herramientas adicionales que ofrece. Una de ellas, de gran ayuda a la hora de almacenar, compartir y editar archivos, es Google Drive.

Si bien se puede subir prácticamente lo que se quiera a esta nube, Drive también lleva incorporados editores de ciertos tipos de documentos que, si bien no permiten todas las funcionalidades de los típicamente usados, sí tienen lo más necesario para poder crear, editar y compartir un documento directamente desde el navegador.

Por ejemplo, yo he estado probando los editores de texto y hojas de cálculo, que son fundamentalmente con lo que estoy trabajando últimamente. Y aunque no tengan todo lo que ofrecen Word o Excel, sí son perfectamente viables para crear archivos, además de que permiten a varias personas la modificación simultánea del contenido, especialmente útil para trabajos colaborativos.

Drive también ofrece la posibilidad de compartir los documentos a otras personas a través de enlaces que se pueden insertar en cualquier sitio y manejar con mucha facilidad. Aquí están los de los archivos que he ido creando:


Por último, dado que la cantidad de archivos que podemos tener en Drive puede descontrolarse sin que nos demos cuenta, resulta muy útil organizarlos en carpetas y subcarpetas, como el explorador de archivos que ya estamos acostumbrados a usar. Tras una ya necesaria organización, mi unidad de Drive ya ha quedado con un aspecto mucho más presentable:


Nos vemos en la siguiente entrada


martes, 9 de junio de 2020

Infoxicación

Con la llegada de Internet a nuestras vidas, la cantidad de información que es capaz de llegarnos en cualquier momento es tan grande que ya somos incapaces de procesarla toda. Ahí es donde entra en juego la curación de contenidos, una forma muy sencilla de recibir información actualizada de temas que nos interesan, sin necesidad de tener que revisarla continuamente.

Para llevar esto a cabo existen diversas herramientas a nuestro alcance, con el fin de organizar todos nuestros sitios de interés y notificarnos cuando haya alguna novedad: Feedly y Diigo.

Feedly funciona como un recopilatorio de diferentes sitios web haciendo uso del sistema RSS que muchos de ellos incorporan. Agregando diversos sitios como blogs, revistas científicas y periódicos digitales, Feedly proporciona las últimas novedades y contenidos incorporados sin necesidad de tener que visitar cada sitio regularmente.

En mi caso, por ejemplo, he incorporado unas cuantas revistas científicas del campo de la nanotecnología, ciencia de materiales y química computacional, mis principales campos de estudio. Y como puede verse, aparecen los nuevos artículos a medida que se van liberando:



En cuanto a Diigo, su principal objetivo es la organización de marcadores web que vayamos creando a medida que navegamos. Si bien navegadores como Chrome y Firefox ya permiten organizar los marcadores, Diigo actúa como una auténtica biblioteca, permitiendo asignarles etiquetas, agruparlos o incluso guardar el documento pdf, en su caso, en la propia aplicación. Especialmente útil si tenemos costumbre de crear marcadores con regularidad y luego no recordamos bien qué es o dónde está cada uno.

Aquí por ejemplo se ven unos cuantos de los que he creado, en este caso relacionados con mi proyecto de tesis: un par de artículos acerca de la física del grafeno y otros materiales, tablas de caracteres para problemas de simetría y alguna otra cosa de trigonometría. Aquí dejo el link de mi perfil y del outliner por si a alguien le interesa.


Gracias por leer, y hasta la siguiente entrada.

lunes, 8 de junio de 2020

Tiempo, fuerza y madrigueras de rata

De normal no son términos que uno pueda leer y sacar una relación semirracional con casi ninguna cosa. No obstante, esta es la principal causa de que ningún río permanezca recto por mucho tiempo y acaben adoptando esa forma ondulada tan característica. Y aunque pueda parecer que la explicación detrás de esto es tremendamente complicada, la gente que se dedica a la divulgación científica puede condensarla para hacerla amena, interesante y sobre todo, accesible para quienes no están metidos a fondo en el tema.

En este caso en concreto se trata del grupo detrás de MinuteEarth, un canal de YouTube donde, a través de simpáticos y entretenidos vídeos que suben periódicamente, dan respuesta a todo tipo de cuestiones sobre biología, medio ambiente, comportamiento humano y animal y muchas otras más. Este blog trata un poco de eso, de la divulgación científica en general y de mis propios avances. Mi campo es la química computacional, que quizá no sea tan emocionante como lo típico que se ve en un laboratorio, pero también tiene sus peculiaridades.

Aprovecho para dejar aquí mis perfiles dentro del mundillo investigador:

ORCID: 0000-0002-6843-1419



Con este blog intentaré dar algunos pasos en la divulgación científica y dar a conocer un poco lo que hago. Quizá en otro tiempo los descubrimientos se movían más entre la gente que los hacía, mientras que el resto simplemente los ignoraba o se limitaba a aprovechar las aplicaciones que se les iban encontrando. Pero ahora, donde la velocidad a la que puede viajar la información es inimaginable por aquel entonces, no está de más aprovechar todas estas herramientas que nos brindan las nuevas tecnologías para que la investigación no se quede solo al alcance de unos pocos.

Por ahora no tengo mucho que divulgar, aunque sí conozco un par de blogs que más o menos están relacionados con mi trabajo. Aviso, quizá sean un poco densos.



Antes de acabar esta entrada, por si alguien todavía tiene curiosidad por lo de los ríos, aquí dejo el vídeo donde lo explican:






El entorno personalizado de aprendizaje - PLE

Durante la labor de investigador la cantidad de artículos, documentos, perfiles y demás información puede ser muy grande y difícil de organi...